domingo, 17 de abril de 2016

14 ISRAEL Y FERRY A EUROPA

3 de Abril de 2016; Eilat, Israel

Circulamos por la autopista camino de Ashdod, ciudad israelí desde cuyo puerto zarparía el ferry que nos llevaría a Italia. Hace tiempo que debíamos haber parado a almorzar y buscábamos un lugar para hacer picnic. Tomamos la primera salida pero la carretera nos llevaba a un área industrial; volvemos a la autopista. Tomamos la siguiente salida, pero damos con una rotonda que nos obliga a volver a la autovía. Salimos por la siguiente; hay un cartel que anuncia “nuclear center”; no importa, tenemos hambre, no pone nada de prohibido el paso ni hay barrera. Avanzamos y paramos en un recodo. Empezamos a preparar una ensalada de aguacate y a cortar chorizo; en esto llega un coche de vigilantes, se para y se va. Al rato vuelve, los oficiales nos piden los pasaportes. Uno de ellos se interesa por nuestro viaje diciendo que le gustaría hacer algo similar en el futuro. Comunican con sus jefes y a los cinco minutos tenemos cuatro coches de policía con unas diez personas con metralletas. El jefe de seguridad nos hace mil preguntas acerca de nuestro viaje, comprueba las fotos hechas con la cámara de Alegría, intenta entender qué carajo hacíamos allí, en una zona de acceso restringido. Al cabo de media hora nos dejan ir. Todo se desarrolla en términos correctos, incluso amables.

Error nuestro. Nunca se debe parar cerca de unas instalaciones nucleares en Israel. Aprendida la lección.
Mira, simpática israelí que conocimos en la playa, en Eilat, al sur, en el golfo de Aqaba.

En Galilea

Una de "Hazañas Bélicas": Tanque Sherman .
Otro tanque, creo que es un "Centurión".
Ese mismo día nos paró la policía en Ashdod para comprobar la documentación, esta vez con poca cortesía. Ya llevamos tres incidentes con las fuerzas de seguridad israelíes, empezamos a estar cansados.

El día 11 zarpamos del puerto de Ashdod con dirección Salerno, Italia. La travesía fue una delicia, a excepción del primer día, cuando el mareo nos fastidió un poco. Era un barco de carga de Grimaldi con seis camarotes para doce viajeros. Nosotros éramos los únicos. Comida italiana excelente en el comedor de los oficiales, con un capitán simpático/charlatán. Todo el barco para nosotros.

Este barco de carga nos llevó de Israel a Europa


Parte de la tripulación: El cocinero y el capitán, de blanco
El barco iba prácticamente vacío.

domingo, 3 de abril de 2016

13 ISRAEL

23 de Marzo de 2016
Jerusalem

Mucha policía en Jerusalem. Todos muy jóvenes.
De Jordania pasamos a Israel. Nos habían contado mil historias acerca de la complicada frontera israelí. Efectivamente, nos hicieron sacar absolutamente todo de la furgoneta, hasta los Kleenex de la guantera. Después ellos se llevaron la furgo a una nave para pasarla por rayos X. También nos habían hablado de entrevistas en tono agresivo, como en las películas cuando intentan detectar a un espía. No hubo tal “tercer grado”, y el proceso, en total no pasó de las tres horas. El personal fue en todo momento correcto y eficaz. Tuvimos un problema con el seguro de la “Hippie”. Este país reconoce la “carta verde”, es decir, el seguro europeo, pero no aceptaban fotocopias, que es lo que nosotros teníamos. Tras un tira y afloja adornado con un “quiero hablar con su jefe” la cosa se solucionó. Resulta que el jefe de aduanas había estado en nuestro país y, al ver nuestra matrícula española, se había enrollado conmigo durante el registro y nos hicimos amiguetes. Supongo que eso ayudó a solucionar el asunto del seguro, porque el funcionario malencarado de la ventanilla no estaba, en absoluto, por la labor.
Bañito en el Mar Muerto

Cigüeñas en el vertedero
Viajar en furgoneta-caravana por Israel es un placer. Puedes acampar en una playa, en un parque público o en un monte sin que nadie te dé la lata. Gratis y, normalmente, con WC y algún grifo a mano. Un paraíso para los furgoneteros. He de decir que la primera noche acampamos en el aparcamiento de un centro comercial y a las cuatro de la mañana la policía aporreó la furgo a base de bien.
-“Es que nos ha llamado un vecino por un vehículo sospechoso”- nos dijo el oficial.
-“Lo entiendo, lo entiendo” -le dije mientras pensaba “pedazo de borrico, ¡qué susto me has dado!”

El objetivo principal de nuestro paso por aquí era tomar un ferry con destino Grecia, pero resulta que desde hacía pocos días no aceptaban pasajeros; la furgoneta sí, pero nosotros deberíamos tomar un avión. No nos convencía el plan, de manera que optamos por otro ferry (Grimaldi) que va a Salerno, Italia. La pega era que era más caro y que el siguiente barco no zarpaba hasta diez días después. No hay problema, aprovechamos para darnos una buena vuelta por este país que nos está resultando muy muy interesante.
Estos israelitas aficionados al camping habían estado tres veces en España con sus caravanas.

Los locales son grandes aficionados a la vida al aire libre. Campamento en el desierto de Néguev durante un fin de semana.