lunes, 15 de febrero de 2016

7 LALIBELA

12 Feb 2016
Según Alegría, yo parezco una maruja después de la ducha, y Paco un baturro del mismo Calatayud.
Una de las visitas obligadas en Etiopía es Lalibela, pequeña población donde existen unas iglesias ortodoxas excavadas en la roca. El lugar está bien, pero lo más gracioso fue lo siguiente:
Algunos niños etíopes tienen la mala costumbre de tirar piedras a los turistas. A Paco le tiraron una en la cabeza el día anterior a nuestra llegada a Lalibela. Otros viajeros habían comentado en sus relatos en internet que la zona más peligrosa era las cercanías de Lalibela. Nosotros ya habíamos advertido que los locales reconocían nuestro vehículo o a sus ocupantes desde medio kilómetro. ¿Cómo sabían que en ese coche iban turistas? Misterio; el caso es que a cada rato los niños y también los mayores nos chillaban o nos pedían dinero, bolígrafos o pelotas de fútbol. Para evitar que esos locales nos tiraran piedras y nos rompieran un cristal de la furgo, se nos ocurrió lo siguiente: Al acercarnos a la ciudad santa nos pusimos turbantes de manera que pareciéramos un poco más locales; nos quitamos las gafas de sol, porque aquí las gafas no existen, ni las graduadas, y bajamos los parasoles del vehículo para ir un poco más camuflados. Con los turbantes teníamos unas pintas realmente ridículas, pero el invento funcionó. Muchos paisanos ni nos prestaban atención, otros detectaban algo extraño y se quedaban bloqueados a nuestro paso, y otros reaccionaban pero demasiado tarde, cuando ya estábamos fuera de distancia de tiro de piedra. A lo mejor no hubiera pasado nada si hubiéramos seguido con nuestras pintas de turista, a lo mejor hubiéramos llegado y salido de Lalibela sin incidentes por pura casualidad, eso nunca lo sabremos; pero el buen rato pasamos haciendo el payaso por las montañas de Etiopía no nos lo quita nade.
Iglesia de St George, excavada en una roca maciza.

Cura ortodoxo
Peregrinos
Bañarse en esta piscina sagrada aumenta la fertilidad de las féminas que desean quedarse embarazadas. Otros dicen, con sorna, que lo que aumenta es la posibilidad de agarrar la peste bubónica, por la mugre.

Gelada Baboon, un tipo especial de babuino que sólo se da en Etiopía, y a más de 3000 metros de altitud.


Típico accidente africano

domingo, 14 de febrero de 2016

6-ETIOPÍA. LAS TRIBUS DEL OMO VALLEY

2 Feb 2016
De la tribu de los Mursi

Esta paisana mursi se mete un plato en el labio inferior (en las celebraciones)
Entramos en Etiopía por Moyale. Frontera facilona y primeros kilómetros en este nuevo país con carreteras plagadas de ganado y personas. Circulamos tan despacio que en una semana de viaje, la quinta marcha la hemos metido en un par de ocasiones.
El primer plato fuerte ha sido visitar las tribus del Omo Valley. Hamer y Mursi son las etnias más llamativas. Asistimos a la ceremonia del salto del toro en un poblado Hamer. El joven casadero debe saltar por encima de unos diez toros, la raza local es muy pequeña, colocados juntos en paralelo. Antes, las mujeres se ofrecen a los hombres para ser azotadas con ramas. Los latigazos hacen sangrar a las féminas y ocasionan heridas que luego se convierten en cicatrices de las cuales se sienten muy orgullosas. Nosotros tres éramos los únicos testigos extranjeros. Ceremonia real y emocionante.
Otro día fuimos a Jinka, donde vimos a los fieros Mursi. Mirad las fotos y veréis las caritas de esa gente.


Tribu Hamer durante una ceremonia

sábado, 13 de febrero de 2016

5-VIAJAMOS HACIA EL NORTE

29 ENE 2016

































Tras los días de relax en la playa iniciamos nuestro camino hacia el norte, primero hasta Nairobi y después hasta la frontera con Etiopía. Lo más llamativo ha sido el cruce del Ecuador. La foto con el cartel detrás es inevitable. Como veréis, somos un desastre posando.
A modo de despedida nos marcamos un lujo: visita al Samburu National Reserve durmiendo en habitación. Mis habilidades con el swahili (escasas) nos sirvieron para pagar la habitación a precio local. No pasó lo mismo con las entradas al parque, 70 € cada uno. Un día es un día, y es muy posible que a este país no volvamos jamás.
A partir de Samburu atacamos una de las carreteras legendarias entre viajeros de aventura: el tramo Isiolo-Moyale, 500 km de carretera de tierra con piedras, baches, polvo, bandidos y terroristas (exagero un poquito). Afortunadamente, los chinos la tienen ya asfaltada. Antes se tardaba dos días y llegabas con el coche destrozado. Ahora se hace en 6 horas.







4-TIWI

TIWI, 22 Ene 2016
Con los hijos de la dueña del hotel de VOI.
De Tsavo NP a la playa (Tiwi) hicimos noche en Voi. Nos costó encontrar alojamiento. Finalmente dimos con una mujer keniana que nos llevó a su hotel. Muy africano, pero limpio y aseadito. Precio exagerado para lo que era, pero Kenia está realmente cara.
Nos fuimos al camping playero que conocíamos desde nuestro viaje Madrid-Nairobi de 1988. Aquí, en la costa, no ha cambiado nada. Hemos encontrado hasta caras conocidas, camareros y managers que también recordaban nuestras caras.
Mucho relax, mucha lectura, bañitos en el mar y cenitas en el restaurante del camping/hostal, es decir, estrés cero.
Al cuarto día decidimos mudarnos al Twiga Lodge. A Paco se salía más barato y a nosotros ligeramente más caro, pero estábamos en habitación por precio de camping: 7,5 € por persona y noche.



3-NAIROBI, TSAVO NATIONAL PARK

NAIROBI: 17 Ene 2016
 

Llegamos a Nairobi para recoger a nuestro compañero de viaje Paco Requeta, que nos esperaba en el aeropuerto. De allí fuimos a casa de nuestro amigo Carlos Santos que ahora está trabajando en la capital keniana, y nos ha dejado su duplex. Él está ahora en Madrid, de vacaciones. Otro objetivo, principal, era sacarnos la visa de Sudán. El lunes a las 9 estábamos en la embajada de España a solicitar un papel que nos exigían los del consulado de Sudán. De allí salimos pitando hacia la legación sudanesa. El tipo de la ventanilla nos recibió con un:
-“Buenas, ¿Qué desean?”
-“Veníamos a solicitar unos visados de turismo”
-“¿Tienen toda la documentación?” Se veía que el paisano deseaba pillarnos .
-“Sí” respondió Paco Requeta seguro de sí mismo.
Le soltamos dos kilos de papeles por la ventanilla y el hombre se puso a revisarlos uno a uno. Estuvo como unos 15 minutos ordenando los documentos. Nosotros temblando por si faltaba algo. La verdad es que yo (Pepe) lo tenía todo bastante trillado a base de leerme los blogs de otros viajeros que habían pasado por este trance en los últimos meses. Por fin nos dijo:
-“Esperen ahí”
Y eso hicimos, nos quedamos inquietos más de una hora sentaditos en la sala de espera preguntándonos si nos darían el visado o si faltaría algún papel.
-“Pueden recoger sus visados el próximo Miércoles a las 11:00AM”
-“Bieeeeeen” pensamos todos. Parece que la cosa va a funcionar.
Tras dos días haciendo recados por Nairobi y visitando a otro amigo, Pablo Traspas, ex-compañero mío de Médicos Sin Fronteras, volvimos a por los pasaportes con sus visados dentro y nos fuimos de Nairobi, creo que para siempre, ¿hacia dónde?, hacia el Tsavo West National Park. Llegamos ya de noche al Kitani Severin Lodge, donde nos dieron una cabaña con vistas a la sabana espectaculares. Animales pocos, pero el paisaje nocturno con luna casi llena y la cena en completa soledad fueron algo para no olvidar.


 

2 MANGOLA

12 Ene 2016



Lo primero que hicimos fue poner la furgoneta en marcha después de medio año parada. Estuvimos varios días en la misión de Miguel Ángel y Pepe, en Mangola (Tanzania). Disfrutamos mucho con ellos. Aprovechamos para enterrar unas pocas cenizas de Lorenzo del Amo, Fallecido en Junio de 2015. Lo hicimos en los terrenos de la nueva iglesia que está construyendo Pepe con proyecto de Fernando.


Enterrando cenizas de Lorenzo del Amo. Lo seguiremos haciendo en varios países de nuestra ruta.